Mesa 11: Llegó la hora de cambiar de 'Pilas'
La carísima y contaminante 'pila' tradicional se agota. Las fuentes de energía fósil, como el petróleo, el carbón o el gas, son limitadas.
La carísima y contaminante 'pila' tradicional se agota. Las fuentes de energía fósil, como el petróleo, el carbón o el gas, son limitadas. Ha llegado la hora de apostar por las renovables o, de momento, por lo que los expertos denominan como un 'mix' energético, una combinación de lo de siempre y lo nuevo en la que lo sostenible juegue un papel fundamental. Especialistas y administraciones abordan en el foro Valladolid Avanza una situación donde, aseguran, el cambiante marco normativo impide el impulso real de lo verde. Valladolid suma, como factor añadido, su deseo de ser la capital del coche eléctrico. La apuesta urbana Ahorro y eficiencia El concejal de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Valladolid, Jesús Enríquez, es el encargado de confirmar que la ciudad ya está haciendo los deberes. No es de ahora, llevan años. Dentro de la competencia limitada de los consistorios, la capital «predica con el ejemplo», según subraya el responsable del área. ¿Cómo? «Tenemos 66 edificios municipales con energía solar fotovoltaica y térmica, que suponen un ahorro de 80.000 euros en la factura de electricidad y que, además, evitan la emisión de 2.000 toneladas de CO2 cada año a la atmósfera», explica el edil. La reciente inauguración en las cubiertas de las cocheras de Auvasa de mil paneles solares convertirá al Ayuntamiento también en productor, con 100.000 euros de ingresos previstos al año. Enríquez anuncia que el equipo de León de la Riva prepara una ordenanza de uso sostenible de las edificaciones y está a punto de rubricar el acuerdo para crear la red de recarga de vehículos eléctricos. «Ya nos anticipamos hace años a este gran cambio con las bonificaciones fiscales para este tipo de coches», recalca. A estas acciones, se suma el cambio de luminarias de todos los semáforos por tecnología LED o la apuesta por un alumbrado público más eficiente. El compromiso, afirma, es claro e irá a más. Esta apuesta por lo renovable la pone de manifiesto José Antonio del Rey, directivo de Agualid. Tras una detallada exposición sobre los gastos energéticos de las diferentes plantas de abastecimiento y depuración, Del Rey recalca que la filosofía en el trabajo de la compañía, servicio básico para el ciudadano, es «minimizar consumos, optimizar los equipos y apostar por la cogeneración». El diputado de Hacienda y alcalde de Fombellida, Víctor David Alonso, apunta que esa preocupación también tiene reflejo en la provincia. De hecho, los planes de la Diputación contemplan subvenciones para que los municipios instalen en sus inmuebles sistemas de energías renovables, un sector en el que Castilla y León es líder. La Universidad de Valladolid tampoco es ajena a esta nueva realidad. El catedrático de Termotecnia Francisco Javier Rey ofrece un dato. La energía es, con 3,5 millones de euros al año, el segundo gasto de la institución académica por detrás de la limpieza. «La implicación de la Universidad debe tener un doble papel. Por un lado, la formación de buenos profesionales con la colaboración de organismos como el Ente Regional de la Energía o Iberdrola y, por otra, una concienciación de todo el colectivo universitario», considera. En este momento, los cuatro campus cuentan con ochenta edificios que pueden albergar sistemas de renovables. Rey admite que la UVA sufre «cierto retraso» en la materia y recalca que las nuevas tecnologías, como el cambio de luminarias en inmuebles, puede suponer importantes ahorros. «Con pequeñas acciones se suma», remacha. Preocupación en el sector Sin un marco normativo claro Es la intervención de los responsables del sector de las renovables donde se pone de manifiesto el primer e importante escollo para un desarrollo de las energías limpias que debería ser imparable, según predican las autoridades mundiales y nacionales. El secretario general de la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León (Apecyl), Eugenio García Tejerina, tiene claro que, a día de hoy, el Gobierno trabaja la «propaganda» mientras es incapaz de ofrecer un marco normativo sin vaivenes. García Tejerina subraya que «es un imperativo legal y ético el cambio de modelo energético». «En vez de afrontarlo, se ponen objetivos más ambiciosos con el único fin de retrasarlo», argumenta este experto, quien asegura que esta situación puede acabar con un tejido industrial en la comunidad que podría generar importantes retornos económicos. «España gasta cada año 56.000 millones de euros en comprar energía fuera, a países como Libia, Venezuela... ¿Qué efecto tendría si ese dinero entrase en la rueda de la economía española?», se pregunta. Él lo tiene claro. Francisco Javier Bermejo, portavoz de la Cámara de Comercio en el debate y representante de Iberdrola, respalda la sensación de inseguridad expresada por García Tejerina: «No se puede trabajar con un marco normativo que cambia todos los días, el sector está parado», apuntala este experto, quien critica la «excesiva burocracia» para la tramitación de instalaciones y proclama la necesidad de aumentar la potencia de la red. Esta visión la apoya sin ambages el director del Ente Regional de la Energía (EREN), Ricardo González. «Desde el Gobierno se ha intentado hacer una publicidad del sector español de las renovables, principalmente en algunos foros de Estados Unidos, que nada tiene que ver con la realidad», afirma. A su juicio, se está padeciendo con una legislación «errática», que condiciona también los aspectos de financiación, «retraída por los cambios continuos y los globos sonda». Para Castilla y León esta situación es más grave si cabe, ya que la apuesta por esta industria es fundamental para la economía regional. González lamenta, por ejemplo, que por culpa de esta postura del Ejecutivo central los productores de paneles de energía fotovoltaica de la comunidad hayan perdido un importante tren como consecuencia de la instalación, en agosto del 2008, de buena parte de la potencia prevista para el 2010, lo que obligó a traer material de fuera -mucho de baja calidad- y dejó al margen a los productores de aquí. A ello, se añaden unos «globos sonda» que perjudican mucho. Rumores «infundados» sobre la producción de energía fotovoltaica por la noche mediante generadores que, en opinión de González, «pueden provenir del propio regulador, quizá para justificar más adelante una reducción de las primas a estas energías renovables». Tampoco en el sector eólico las cosas pintan bien. «Se han concentrado fondos en la termosolar, que a día de hoy no está tan avanzada tecnológicamente, y que provoca que se discutan las primas a la eólica, cuyo grado de madurez no se puede discutir, ya que en estos días ha llegado a producir el 50% del suministro eléctrico del país», argumenta. «Se está causando un grave perjuicio a promotores de parques eólicos, hemos pedido que se den resoluciones de forma inmediata de los megavatios que no están preasignados para aliviar la situación de expedientes de regulación de empleo y paro que tiene el sector de productores de componentes eólicos en la comunidad», recalca el responsable del EREN. Según los datos aportados por el representante de la Junta, la provincia de Valladolid cuenta en este momento con setenta megavatios fotovoltaicos, treinta producidos por minihidráulica y veinte de cogeneración. Respecto a la energía eólica, los parques vallisoletanos producen noventa megavatios, a los que habrá que sumar otros 160 preasignados, que se pondrán en marcha en los próximos dos o tres años. ¿Y la nuclear? La visión de los empresarios En numerosas ocasiones lo ha propuesto el presidente de la Confederación Vallisoletana de Empresarios, Manuel Soler, y en el foro lo saca de nuevo el secretario general de la patronal, Félix Sanz. Confirma que la factura de la luz supone para una industria manufacturera entre el 8% y el 10% de sus costes de producción. «Nosotros apostamos por un mix energético en el que no se descarte la energía nuclear, que es más barata y puede ofrecer más competitividad al tejido empresarial», dice. La CVE ha llegado incluso a proponer la instalación de una central en la provincia. «Somos el séptimo país en dependencia energética e importamos de fuera el 85% de lo que consumimos», apunta para avalar su postura. En su opinión, las renovables aún están en mantillas. De momento su instalación no es rentable a nivel empresarial y se ha creado una especie de «burbuja fotovoltaica», que se alimenta de subvenciones públicas. Félix Sanz añade que la oferta de dos municipios vallisoletanos para albergar el almacén de residuos radiactivos no debe verse como un inconveniente para la provincia, sino como una oportunidad de creación de empleo y riqueza, además de como un campo para que la Universidad de Valladolid abra líneas de investigación y de formación de profesionales. «La energía nuclear cada vez está menos demonizada», señala. En este debate tercia el catedrático de la UVA Javier Rey para apuntar que no es tan optimista en este aspecto. De hecho, pone el foco en un aspecto que, a su juicio, revela que la sociedad, quizá por la presión de 'lobbies', aún no ha asimilado con mayor naturalidad esta fuente. «A pesar de que hay una titulación de ingeniero energético no hay ninguna asignatura referida a lo nuclear», afirma. Enríquez apuntala que «lo progre» es estar en contra de ella, aunque matiza que tras la postura favorable de Obama puede que las cosas cambien. «Si lo llega a decir Bush...» El director del EREN apoya la importancia de la energía nuclear y espera que pueda revertirse la decisión de cierre de la central de Garoña para que las instalaciones cumplan los sesenta años de vida, «que es lo habitual en otros puntos del mundo». González no se olvida del carbón, sector importante en la región, que trabaja en la producción de un mineral más limpio y menos contaminante.









