No hay duda de que las instituciones, las empresas y los ciudadanos de Valladolid desean que el soterramiento del tren sea ya una realidad. Una inquietud que, entremezclada con las ganas de presenciar y formar parte de una inevitable transformación, se hizo evidente en cada una de las intervenciones de los integrantes del primer foro de Valladolid Avanza.